jueves, 21 de septiembre de 2017

Las extraescolares ¿Quién? ¿Cuando? ¿Dónde? Y ¿Qué?


¿Quién?

Hablo de las extraescolares para niños de 4 a 8 años, aproximadamente. En las que creo que viene bien hacer algo diferente a lo que se hace en el cole en el horario lectivo, como complemento a su educación. No cuenta como extraescolar apuntar al niño a clases particulares de lengua o mates, eso no sería una extraescolar, sino refuerzo.

Digo desde los 4 años, porque en principio no contemplo antes las extraescolares, yo creo que un niño de 3 años no necesita extraescolares ( y quizás tampoco uno de 4), ya que salen del cole derrotados y ponerles encima extraescolares me parece brutal para ellos. En el caso de que se queden a comer en el cole lo ideal es que hagan un poco de siesta o al menos lo intenten. Y hablo con conocimiento de causa, porque mi hija no ha ido a extraescolares pero si a terapias desde las 4:30 de la tarde con 2, 3, 4 y 5 años y creedme que en más de una ocasión tuve que retirar terapias y la niña iba agotada, pero en este caso era algo necesario y no podía meterse en otro horario. Y eso que era todo muy lúdico.

¿Dónde?  

Hay dos tipos de extraescolares: las del cole y las externas.
Es verdad que puede que las extraescolares del cole no suelen ser de “academia”, pero a no ser que nuestro hijo tenga un gran talento y merezca la pena buscar algo externo, creo que lo mejor es buscar algo dentro del cole cuando son tan pequeños porque así nos ajustamos dentro del propio horario escolar y no los llevamos agotados, sobre todo si es un cole de horario partido que siempre utilizan el mediodía para estas extraescolares, o si los dejamos a comer. Así, para los que podamos estar sobre las 16.30 recogiendo a los niños podremos irnos de ahí a casa o al parque y será todo más distendido.

Las externas seguro que van a  ser más especializadas y los niños probablemente asistirán con ganas porque no lo ven como el cole (algo obligado) y más si es algo que les gusta mucho, pero puede que a estas edades tempranas los sobrecarguemos con actividades (sobre todo cuando hay horario partido) y las extraescolares produzcan en ellos el efecto contrario al que nosotros buscamos. Además hay que tener en cuenta que en teoría a partir de primaria traerán algo de tarea a casa y un niño de 6/7 años a las 9 de la noche poco va a poder hacer.
A la hora de elegir extraescolar y cuando hacerlas, además de la oferta que dispongamos del cole y/o de fuera,  debemos  valorar dos cosas: el horario escolar y las preferencias/necesidades del niño.

¿Cuándo?  

Si el cole tiene horario partido, en mi opinión puede ser un poco estresante para el niño ir después a una extraescolar, a no ser que sea una afición muy marcada del niño y que el niño tenga ya una edad que pueda soportar este horario. Es buena idea en estos casos (si se quieren hacer fuera del cole y son pequeños) pasar estas actividades a los fines de semana o meterlas como juego, por ejemplo en lugar de apuntarlos a una academia de inglés, podemos contratar dos tardes a la semana a una nativa que juegue con ellos en casa en este idioma. Pero en caso de ser horario partido (como es mi caso) me ceñiría hasta los 8 años, al menos, a la oferta del cole, que por otro lado nos ayudará un poco a filtrar que es lo que realmente le gusta o se le da bien.

¿Qué?

Para elegir la extraescolar lo primero debe ser mirar las preferencias/necesidades del niño: Un niño que odia el futbol, es absurdo llevarlo y si se le da bien el baile pues se puede probar a apuntarlo, a ver como lo lleva. Siempre hay que tener en cuenta que las actividades son un complemento, no un refuerzo, lo suyo es buscar una actividad que no tenga en su horario lectivo y con la que el niño disfrute. Obviamente, ponerle inglés como extraescolar a un niño que va a un cole bilingüe es como poco saturarle… A lo mejor el niño acaba hablando inglés como nadie pero también es probable que acabe aborreciéndolo.


Lo más importante. Por último, creo que las extraescolares debemos tomarlas como algo extra y opcional, nunca como una obligación. Los ratos de juego libre en el patio también son buenos, y si se da el caso de que su cole es horario partido y no le atrae ninguna extraescolar estará jugando en el patio como otros niños y ganará mucho a nivel social, y lo mismo para el caso de horario intensivo y comedor y se tenga que quedar jugando en el cole hasta que podáis recogerlo. No olvidemos que lo que más necesitan los niños de estas edades es JUGAR.  Además,  es importante que ellos elijan la extraescolar: siempre dentro de unos límites, es decir, si vemos que a nuestro hijo le viene bien el movimiento por lo que sea, le ofreceremos actividades deportivas y le daremos a elegir entre esas.

Nuestra experiencia. Basándome en nuestra experiencia, mi hija mayor vivió con gran ilusión su extraescolar dentro del cole con 5 años, nunca fue sin ganas ni obligada, de hecho en su caso fue ella la que pidió apuntarse. En 4 años hizo también una extraescolar porque su terapeuta nos aconsejó que no tuviera tantos ratos de ‘juego libre’ por su tendencia a desconectar en esas situaciones (algo que ya no se suele dar) y aunque en el primer trimestre fue a una actividad decidida entre todos, ella quiso cambiar en el segundo trimestre a otra alternativa y así se hizo y todos tan contentos. Eso sí, con 4 años eran actividades que no suponían ninguna inversión económica en material, ya que no merecía la pena, pues no sabíamos cómo iba a funcionar.
Y los vuestros. ¿Hacen extraescolares? ¿Qué opináis que es mejor a estas edades?

miércoles, 20 de septiembre de 2017

¿Qué pasará con mi blog el día de mañana?


¿Qué pasará con mi blog el día de mañana? No sé si alguien se habrá planteado esto alguna vez, pero a mi la duda me invade y me corroe. No sé si este post lo leerá alguien, porque tengo este espacio muy abandonado y aunque siempre he procurado trabajarme los posts, cada vez me cuesta más escribir porque no sé dónde va acabar esto, no por si alguien lo lee, si no por cuál va a ser el futuro de este blog que es de lo que vengo a hablar hoy.


Este blog comenzó por tres motivos:

  1. Concienciación. Dar a conocer un tipo de maternidad diferente al que se suele ver en redes sociales y medios de comunicación,  que es la que se vive cuando se tiene un niño neurotípico, pero siempre desde un punto de vista optimista, aunque tengo que reconocer que cada vez es más visible.   
  2. Información/apoyo. Cuando descubrimos que algo no iba según lo esperado con nuestra hija mayor nos vimos súper perdidos y me pareció que contar nuestra experiencia podría ayudar a mucha gente. De hecho el post más leído es precisamente Mi hijo no habla, ¿debería preocuparme? 
  3. Desahogo. Contar lo que estábamos viviendo me hacía ver las cosas con otra perspectiva mucho más positiva

Como todos sabéis el diagnostico de mi hija ha cambiado y no, ella no está curada ni su autismo ha desaparecido como mucha gente me dice. Ella está mucho más cerca de un niño neurotípico de lo que lo estaba hace 4 años, ha perdido muchos rasgos pero a día de hoy aún le queda un algo y sigue teniendo un diagnostico dentro del espectro aunque sea de una forma muy leve. Por eso los motivos por los que se inició este blog, a día de hoy, siguen vigentes porque ahora nos enfrentamos a otros problemas, miedos, situaciones…


¿Cuál es la duda entonces?


Pues pienso que puede llegar un día en el que mi hija pueda encontrase con este blog (aunque yo no hable de ella con nombres y apellidos podría llegar fácilmente a él), tanto ella como sus amigos y saber lo que tiene o tenía. De hecho ya hay mucha gente (adultos) que nos conocen físicamente y saben la existencia de este blog y así es como se han enterado de que la niña tiene unas necesidades especiales.


Vamos, que mi hija ya tiene cierta identidad digital y la identidad digital deja rastro. Cada vez está más cerca el día en que algún compañero suyo, por ejemplo, pueda enterarse de esto o incluso ella y a día de hoy tampoco sé cómo le vamos a contar esto en el futuro, no que yo tenía un blog, sino todo lo de su diagnóstico, evolución, estimulación, etc. Y aquí es dónde muchas veces se me pasa por la cabeza hacer desaparecer este blog o continuar con él pero cerrarlo cuando pasen unos pocos años más. O abrir uno paralelo para temas más generales que no tengan que ver con TEA o TGD, y así poder cerrar el original en un momento dado…En fin, que a veces me cuesta escribir porque tengo muchas dudas sobre en qué puede acabar todo esto.


¿Qué haríais vosotros? ¿Alguna idea o sugerencia? ¿Hago un nuevo blog y dejo esté aparcado para que la gente pueda seguir consultando esos post interesantes o que les sirven de ayuda/apoyo?

Yo, de momento, sigo aquí pensando en qué pasará con mi blog el día de mañana.



martes, 18 de julio de 2017

¿Cómo ayudar a los niños a tolerar la frustación?



Cuando escribí el post de por qué ser madre merecía la pena, os dije que tenía pendiente escribir sobre el tema de la frustración y los niños, así que hoy vamos a ello.

Y es que existe una tendencia en la sociedad actual, equivocada según mi punto de vista, a evitar todo tipo de sufrimiento en los niños. Claro, que a nadie le gusta ver sufrir a sus hijos, pero esto es parte de su crecimiento como persona, ya que si les damos todo lo que quieren, aunque a corto plazo parezcan felices, a largo plazo no van saber tolerar la frustración ¿Qué quiere decir eso de enseñar a nuestros hijos a tolerar la frustración?

Pues debemos enseñarles que no todo en la vida sale como nosotros queremos, no podemos controlarlo ni tenerlo todo y tampoco de forma inmediata y que de toda situación negativa se puede sacar algo en positivo, aunque sea simple experiencia para la próxima vez.

En la vida van a tener que enfrentarse a muchas situaciones en las que estarán rodeados de personas que no serán sus seres queridos y ahí es donde tendrán que sacar a relucir sus recursos, así que es un buen momento para “entrenarles” ahora que sus padres (nadie les va a querer más que nosotros) estamos a su lado.

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Es muy importante trabajar la autoestima. Aquí algunos tips:

Evitar comentarios negativos y etiquetas: “Eres malo”, mejor “con lo bueno que tú eres y que mal te estás portando hoy” Potenciar siempre lo positivo. Críticas constructivas. Juzgar los hechos, no a la persona.

Educar niños seguros en sí mismos: Proponerle retos y acompañarles y animarles a superarlos. “Seguro que lo consigues”, “Cuando lo ensayes muchas veces te saldrá bien” Y una vez consigan su objetivo no sólo elogiar el resultado final “que dibujo más bonito has hecho”, si no “que orgullosa estoy que con lo difícil que era lo has conseguido”. Elogiar siempre más el esfuerzo que el resultado, para que ellos asocien que para conseguir cosas hay que esforzarse y  que cuando se consigue, nos sentimos muy bien.

Poner límites: esto suele dar mucha  seguridad a los niños, porque si cada día aplicamos una norma, nunca saben a qué atenerse, y no olvidemos que ellos necesitan sentirse seguros.

Pasemos tiempo de calidad con ellos. Nuestro hijo debe entender que cuando nos necesite estaremos ahí para él, sin móviles, sin distracciones, intentar tener un rato al día así aunque sea 2 minutos, el momento del cuento…

Pedirles opinión. Debemos darles cierto poder de decisión. Ofrecerles opciones, pocas si son pequeños. Al ver que contamos con ellos su autoestima mejora. No dejarles elegir cosas trascendentes, pero si, por ejemplo: elegir la cena de los viernes, o la camiseta para hacer deporte, etc.. Se sentirán importantes.
Dejarles cometer errores, no hacérselo todo: Que limpie los zapatos y lo pringue todo, no pasa nada…Luego pensáis cómo puede hacerlo la próxima vez para mejorar, que vea que es normal cometer errores.
Reconocer nuestros propios errores, contarles algo que nos ha pasado en el trabajo que nos hemos equivocado y como lo hemos solucionado… Y que no nos venimos abajo. Nadie es perfecto, y cada uno destaca en una cosa.

Fomentar su independencia adaptando la casa a sus necesidades y dándole recursos para que se vea capaz de hacer cosas por sí mismo. La ropa a su altura, los juguetes y libros, los zapatos, los útiles de aseo, etc…

Darle responsabilidades, a modo de encargos…aquí valorará el esfuerzo y su capacidad para hacer cosas por sí mismo, y aprenderá a sentirse bien consigo mismo.

Dar importancia a sus problemas, aunque nos parezcan tonterías y empatizar con ellos. Además debemos razonar las decisiones con las que ellos no están de acuerdo. Se que estás enfadado porque quieres quedarte viendo los dibujos pero es muy tarde y mañana hay cole.

Evitar comparaciones: tanto positivas como negativas. Debe tener claro que lo queremos tal y como es. Enseñarle a valorarse. Quitar importancia a los defectos físicos, y mostrarle que todos los tenemos. La perfección no existe.

¿Y para trabajar la tolerancia a la frustración? Pues paralelamente a trabajar su autestima debemos incidir en estos puntos:


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Dar ejemplo. Los niños son esponjas, e imitadores natos. Deben ver que ante las dificultades adoptamos una actitud positiva. Nada de ”soy un desastre, nada me sale bien”, mejor “ya me he vuelto a equivocar, bueno vamos a empezar de nuevo”.

Enseñarles a esperar. Los niños lo quieren todo ya. Y debemos enseñarles que no siempre se puede conseguir todo inmediatamente. Si nos piden algo y estamos ocupados, preguntarles si pueden esperar unos minutos...

No hacerselo todo. Debemos ponerles tareas adaptadas a sus posibilidades, y conforme sean capaces de hacer ciertas cosas con independencia ir aumentando la dificultad. Según la edad, son capaces de hacer cosas: por ejemplo mi hija de 21 meses tira su pañal a  la basura, la de 6 años la ropa a lavar, se quita y limpia su plato de la mesa...Importante, elogiar siempre su buen hacer.

Educarlos en la cultura del esfuerzo. Debemos enseñarles que para conseguir ciertas cosas, hay que esforzarse. Además si hay algo que nos cuesta más debemos emplear mayor esfuerzo para resolverlo, pero esa es la forma de conseguirlo. Y todo esfuerzo siempre tiene recompensa, no material, sino la recompensa de la satisfacción saber que hemos conseguido hacer algo que era un reto para nosotros. Por ejemplo, se pueden hacer excursiones que les cansen y que vean que al final les espera algo divertido: una comida especial, bañarse en un lago…

No ceder ante los rabietas. Cuando un niño se frustra tiende a expresar su rabia, según la edad con una rabieta o enfadándose de forma exagerada, si en ese momento cedemos ellos aprenderán que una pataleta es una buena forma de resolver esas situaciones adversas.

Convertir la frustración en aprendizaje. Las situaciones que suponen dificultad o problema para ello son una buena oportunidad para que el niño aprenda cosas nuevas. Así, podrá afrontar el problema por sí mismo cuando vuelva a presentarse. También podemos enseñarles que hay diversdas formas de afrontar las situaciones complicadas, para eviotar frustrarse.

Enseñarle a ser perseverante. La perseverancia es esencial para superar situaciones adversas. Si el niño aprende que siendo constante puede solucionar muchos de sus problemas, sabrá controlar la frustración en otras ocasiones.

Que sepan pedir ayuda: Si en alguna ocasión algo no les sale, pueden pedir ayuda, así trabajamos también la humildad. Que vean que a veces se necesita de otras personas para alcanzar un objetivo y esto nos enriquece ya que aprendemos de otros y en otra ocasión puede que a nosotros también nos pidan ayuda.
¿Se os ocurre alguna otra estrategia?

miércoles, 21 de junio de 2017

Hoy somos Familia Diversa en ¿Y de verdad tienes tres?



Cuando empecé a escribir el blog esto era en parte un desahogo y en parte por si podía ayudar a alguien que estuviese como nosotros. A día de hoy, mi vida ha cambiado bastante, ahora tengo dos niñas, y la mayor ha evolucionado muy bien. El día a día me come y aunque sigo escribiendo tengo muchos post en el tintero, a medias o pensados que espero algún día vean la luz. Aún así, veo que los post referentes a TGD, retraso o autismo siguen siendo los más leídos y esta es una de las razones por las que también sigo por aquí.


martes, 9 de mayo de 2017

¿Cómo gestionar el uso de pantallas en familia?



¿En familia? Pues sí, es inevitable, estamos en la era digital y nuestros hijos son nativos digitales (y casi que nosotros también) y por ello debemos aceptar este hecho y  ponernos manos a la obra desde que son bien pequeños para que ellos aprendan a hacer un uso adecuado de estos dispositivos desde el principio. 

¿Y cómo? Pues principalmente actuando de dos formas:
  • Activamente, poniendo filtros a los dispositivos y estableciendo normas de uso, y
  • Pasivamente, desde el ejemplo
¿Filtros? Sí. ¿Pero si siempre lo estoy vigilando, también? Si, y aquí te cuento las razones por las que poner un filtro y acotar el uso de  las pantallas de nuestra casa:

martes, 2 de mayo de 2017

Ideas para el Día de la Madre

Ya estamos en el mes de mayo y el primer domingo es el Día de la Madre. Todos los peques vendrán con su regalito del cole, pero algunos hijos somos ya mayores para estos o algunos padres también quieren regalar a la madre de sus hijos. Así que hoy os traigo unas cuantas ideas que he encontrado.

Un libro



lunes, 24 de abril de 2017

Sello de calidad: Mamás Mary Kay

Después de estos días de vacaciones escolares y fiestas varias,. me asomo por aquí para participar en un sello de calidad de Madresfera. Esta vez, con la marca de cosmética Mary Kay, porque ser madre ni está reñido con cuidarnos.
Tras unos días de espera, recibí en casa el lote de productos a probar de la marca, compuesto de: