martes, 18 de julio de 2017

¿Cómo ayudar a los niños a tolerar la frustación?



Cuando escribí el post de por qué ser madre merecía la pena, os dije que tenía pendiente escribir sobre el tema de la frustración y los niños, así que hoy vamos a ello.

Y es que existe una tendencia en la sociedad actual, equivocada según mi punto de vista, a evitar todo tipo de sufrimiento en los niños. Claro, que a nadie le gusta ver sufrir a sus hijos, pero esto es parte de su crecimiento como persona, ya que si les damos todo lo que quieren, aunque a corto plazo parezcan felices, a largo plazo no van saber tolerar la frustración ¿Qué quiere decir eso de enseñar a nuestros hijos a tolerar la frustración?

Pues debemos enseñarles que no todo en la vida sale como nosotros queremos, no podemos controlarlo ni tenerlo todo y tampoco de forma inmediata y que de toda situación negativa se puede sacar algo en positivo, aunque sea simple experiencia para la próxima vez.

En la vida van a tener que enfrentarse a muchas situaciones en las que estarán rodeados de personas que no serán sus seres queridos y ahí es donde tendrán que sacar a relucir sus recursos, así que es un buen momento para “entrenarles” ahora que sus padres (nadie les va a querer más que nosotros) estamos a su lado.

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Es muy importante trabajar la autoestima. Aquí algunos tips:

Evitar comentarios negativos y etiquetas: “Eres malo”, mejor “con lo bueno que tú eres y que mal te estás portando hoy” Potenciar siempre lo positivo. Críticas constructivas. Juzgar los hechos, no a la persona.

Educar niños seguros en sí mismos: Proponerle retos y acompañarles y animarles a superarlos. “Seguro que lo consigues”, “Cuando lo ensayes muchas veces te saldrá bien” Y una vez consigan su objetivo no sólo elogiar el resultado final “que dibujo más bonito has hecho”, si no “que orgullosa estoy que con lo difícil que era lo has conseguido”. Elogiar siempre más el esfuerzo que el resultado, para que ellos asocien que para conseguir cosas hay que esforzarse y  que cuando se consigue, nos sentimos muy bien.

Poner límites: esto suele dar mucha  seguridad a los niños, porque si cada día aplicamos una norma, nunca saben a qué atenerse, y no olvidemos que ellos necesitan sentirse seguros.

Pasemos tiempo de calidad con ellos. Nuestro hijo debe entender que cuando nos necesite estaremos ahí para él, sin móviles, sin distracciones, intentar tener un rato al día así aunque sea 2 minutos, el momento del cuento…

Pedirles opinión. Debemos darles cierto poder de decisión. Ofrecerles opciones, pocas si son pequeños. Al ver que contamos con ellos su autoestima mejora. No dejarles elegir cosas trascendentes, pero si, por ejemplo: elegir la cena de los viernes, o la camiseta para hacer deporte, etc.. Se sentirán importantes.
Dejarles cometer errores, no hacérselo todo: Que limpie los zapatos y lo pringue todo, no pasa nada…Luego pensáis cómo puede hacerlo la próxima vez para mejorar, que vea que es normal cometer errores.
Reconocer nuestros propios errores, contarles algo que nos ha pasado en el trabajo que nos hemos equivocado y como lo hemos solucionado… Y que no nos venimos abajo. Nadie es perfecto, y cada uno destaca en una cosa.

Fomentar su independencia adaptando la casa a sus necesidades y dándole recursos para que se vea capaz de hacer cosas por sí mismo. La ropa a su altura, los juguetes y libros, los zapatos, los útiles de aseo, etc…

Darle responsabilidades, a modo de encargos…aquí valorará el esfuerzo y su capacidad para hacer cosas por sí mismo, y aprenderá a sentirse bien consigo mismo.

Dar importancia a sus problemas, aunque nos parezcan tonterías y empatizar con ellos. Además debemos razonar las decisiones con las que ellos no están de acuerdo. Se que estás enfadado porque quieres quedarte viendo los dibujos pero es muy tarde y mañana hay cole.

Evitar comparaciones: tanto positivas como negativas. Debe tener claro que lo queremos tal y como es. Enseñarle a valorarse. Quitar importancia a los defectos físicos, y mostrarle que todos los tenemos. La perfección no existe.

¿Y para trabajar la tolerancia a la frustración? Pues paralelamente a trabajar su autestima debemos incidir en estos puntos:


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Dar ejemplo. Los niños son esponjas, e imitadores natos. Deben ver que ante las dificultades adoptamos una actitud positiva. Nada de ”soy un desastre, nada me sale bien”, mejor “ya me he vuelto a equivocar, bueno vamos a empezar de nuevo”.

Enseñarles a esperar. Los niños lo quieren todo ya. Y debemos enseñarles que no siempre se puede conseguir todo inmediatamente. Si nos piden algo y estamos ocupados, preguntarles si pueden esperar unos minutos...

No hacerselo todo. Debemos ponerles tareas adaptadas a sus posibilidades, y conforme sean capaces de hacer ciertas cosas con independencia ir aumentando la dificultad. Según la edad, son capaces de hacer cosas: por ejemplo mi hija de 21 meses tira su pañal a  la basura, la de 6 años la ropa a lavar, se quita y limpia su plato de la mesa...Importante, elogiar siempre su buen hacer.

Educarlos en la cultura del esfuerzo. Debemos enseñarles que para conseguir ciertas cosas, hay que esforzarse. Además si hay algo que nos cuesta más debemos emplear mayor esfuerzo para resolverlo, pero esa es la forma de conseguirlo. Y todo esfuerzo siempre tiene recompensa, no material, sino la recompensa de la satisfacción saber que hemos conseguido hacer algo que era un reto para nosotros. Por ejemplo, se pueden hacer excursiones que les cansen y que vean que al final les espera algo divertido: una comida especial, bañarse en un lago…

No ceder ante los rabietas. Cuando un niño se frustra tiende a expresar su rabia, según la edad con una rabieta o enfadándose de forma exagerada, si en ese momento cedemos ellos aprenderán que una pataleta es una buena forma de resolver esas situaciones adversas.

Convertir la frustración en aprendizaje. Las situaciones que suponen dificultad o problema para ello son una buena oportunidad para que el niño aprenda cosas nuevas. Así, podrá afrontar el problema por sí mismo cuando vuelva a presentarse. También podemos enseñarles que hay diversdas formas de afrontar las situaciones complicadas, para eviotar frustrarse.

Enseñarle a ser perseverante. La perseverancia es esencial para superar situaciones adversas. Si el niño aprende que siendo constante puede solucionar muchos de sus problemas, sabrá controlar la frustración en otras ocasiones.

Que sepan pedir ayuda: Si en alguna ocasión algo no les sale, pueden pedir ayuda, así trabajamos también la humildad. Que vean que a veces se necesita de otras personas para alcanzar un objetivo y esto nos enriquece ya que aprendemos de otros y en otra ocasión puede que a nosotros también nos pidan ayuda.
¿Se os ocurre alguna otra estrategia?

miércoles, 21 de junio de 2017

Hoy somos Familia Diversa en ¿Y de verdad tienes tres?



Cuando empecé a escribir el blog esto era en parte un desahogo y en parte por si podía ayudar a alguien que estuviese como nosotros. A día de hoy, mi vida ha cambiado bastante, ahora tengo dos niñas, y la mayor ha evolucionado muy bien. El día a día me come y aunque sigo escribiendo tengo muchos post en el tintero, a medias o pensados que espero algún día vean la luz. Aún así, veo que los post referentes a TGD, retraso o autismo siguen siendo los más leídos y esta es una de las razones por las que también sigo por aquí.


martes, 9 de mayo de 2017

¿Cómo gestionar el uso de pantallas en familia?



¿En familia? Pues sí, es inevitable, estamos en la era digital y nuestros hijos son nativos digitales (y casi que nosotros también) y por ello debemos aceptar este hecho y  ponernos manos a la obra desde que son bien pequeños para que ellos aprendan a hacer un uso adecuado de estos dispositivos desde el principio. 

¿Y cómo? Pues principalmente actuando de dos formas:
  • Activamente, poniendo filtros a los dispositivos y estableciendo normas de uso, y
  • Pasivamente, desde el ejemplo
¿Filtros? Sí. ¿Pero si siempre lo estoy vigilando, también? Si, y aquí te cuento las razones por las que poner un filtro y acotar el uso de  las pantallas de nuestra casa:

martes, 2 de mayo de 2017

Ideas para el Día de la Madre

Ya estamos en el mes de mayo y el primer domingo es el Día de la Madre. Todos los peques vendrán con su regalito del cole, pero algunos hijos somos ya mayores para estos o algunos padres también quieren regalar a la madre de sus hijos. Así que hoy os traigo unas cuantas ideas que he encontrado.

Un libro



lunes, 24 de abril de 2017

Sello de calidad: Mamás Mary Kay

Después de estos días de vacaciones escolares y fiestas varias,. me asomo por aquí para participar en un sello de calidad de Madresfera. Esta vez, con la marca de cosmética Mary Kay, porque ser madre ni está reñido con cuidarnos.
Tras unos días de espera, recibí en casa el lote de productos a probar de la marca, compuesto de:






domingo, 12 de marzo de 2017

Sello de calidad: pañales Dodot

Dodot lanza sus nuevos pañales para una nueva generación de #papásdodot, basándose en la equidad de reparto de tareas en cuanto a la crianza de los hijos se refiere. En casa, la verdad que los pañales los cambiamos indiferentemente uno u otro.



martes, 7 de marzo de 2017

¿La maternidad merece la pena?



Un día cualquiera a las 7:40 de la mañana, durante la sesión de peluquería diaria (en la que sudo lo que no está escrito, todo sea dicho) mi hija de 6 años me dice:

-Mamá, cuando sea tía voy a hacer unas trenzas tan chulas como las tuyas…

-Ah! Muy bien, hija- Contesto cual autómata…

¡¡¡Un momento!!!

-¿Tiaaa? Y cuando, seas madre también ¿no?

-No mamá, no quiero que un bebé me destroce la barriga…Yo voy a ser tía.

Está claro que es lo que está de moda, no sufrir, no pasarlo mal…Que todo es de color de rosa. Por supuesto que le expliqué a mi hija que no siempre duele, pero aunque duela es maravilloso y compensa ser madre. ¿Pero, qué mensaje les da la sociedad a nuestros hijos? La vida no es solo disfrute…Si, que queremos que nuestros hijos sean felices, pero también que sepan manejar el fracaso, el dolor, y que lo acepten, que sepan llevarlo y ver más allá…Cómo padres no queremos verles sufrir, pero también es inevitable y enriquecedor…Al final los queremos hacer tan felices que estamos al borde de hacerlos desgraciados…Pero de eso ya hablaremos otro día

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