lunes, 24 de abril de 2017

Sello de calidad: Mamás Mary Kay

Después de estos días de vacaciones escolares y fiestas varias,. me asomo por aquí para participar en un sello de calidad de Madresfera. Esta vez, con la marca de cosmética Mary Kay, porque ser madre ni está reñido con cuidarnos.
Tras unos días de espera, recibí en casa el lote de productos a probar de la marca, compuesto de:





He de reconocer que soy un poco desastre para los tratamientos, ya que soy muy despistada y suelo olvidar echarme las cremas correspondientes o desmaquillarme, pero últimamente me he propuesto acostarme con la cara lavada y limpia todas las noches, así que esta prueba de productos me ha venido que ni pintada.


Os hablaré en primer lugar de el labial. Es un lápiz de labios de larga duración, pero difiere de otros que he probado de ese tipo en que es como un gel ligero que hace que los labios no se noten tan resecos como sucede habitualmente. Esto es por su contenido en aceite de semilla de girasol y manteca de jojoba, aún así yo noto un poco esa sequedad ( soy muy fan de los brillos, no suelo usar pintalabios de larga duración) pero he leído que se debe aplicar con una brocha para labios y estoy segura de que esto influye bastante en el resultado final. El color es bastante original, ente rojo y granate.

Continúo por el tratamiento de manos, del que había oído hablar y estaba desando probar...No me ha defraudado en absoluto. Está compuesto de tres productos: 
  • Tratamiento Suavizante de Manos Satin Hands (60gr), 
  • Gel Exfoliante Satin Hands (220gr) y 
  • Crema de manos Satin Hands (85gr) 

Un par de veces por semana se debe hacer el tratamiento spa completo y, a diario, la crema de manos. Al aplicar el Tratamiento Suavizante noté como efecto calor, esto es porque nos ayuda a mantener la barrera de la piel, se deben masajear las manos con este tratamiento antes de pasar al exfoliante es muy suave y huele fenomenal, al igual que la crema de manos. Desde que estoy usando el tratamiento completo mis manos han mejorado considerablemente en suavidad e incluso he notado mejoría en las uñas. Yo friego sin guantes (mal) y me lavo muchísimo las manos, algo que hace que se estropeen un montón y como os digo estoy encantada con este tratamiento. Si tenéis que hacer un buen regalo, siempre que la persona valore estas cosas, os lo recomiendo.

Y por último, mi favorito: Desmaquillador de Ojos Líquido Mary Kay. Me ha sorprendido un montón, porque es muy suave y desmaquillarme ha sido como si me echase agua, con los ojos limpios, se entiende. Tengo la piel hipersensible y me ha ido genial, no he tenido que estirar la piel o frotar para que se fuera el maquillaje, y además, no he sentido ni picor ni escozor como me sucedía con otros productos. Se  trata de un desmaquillador bifásico que elimina tanto el maquillaje resistente al agua como el que no lo es y por ello hay que agitar el bote antes de usarlo. Lo estoy combinando con un agua micelar de para-farmacia de marca blanca, y me está yendo muy bien. Es un poco caro, esa es la única pega (por poner alguna), pero con muy poquito se limpian los ojos perfectamente, con lo que el frasco así puede durar bastante. 

Y hasta aquí, el sello de calidad. ¿Conocíais estos productos? ¿Y la marca? 


domingo, 12 de marzo de 2017

Sello de calidad: pañales Dodot

Dodot lanza sus nuevos pañales para una nueva generación de #papásdodot, basándose en la equidad de reparto de tareas en cuanto a la crianza de los hijos se refiere. En casa, la verdad que los pañales los cambiamos indiferentemente uno u otro.


Cuando Madresfera me ofreció participar en este sello de calidad, me apunté sin dudarlo. Unos días después recibimos una bolsa muy graciosa con todo lo que un papá necesita para cambiar un pañal: un paquete de pañales y otro de toallitas. La pena es que los pañales eran talla 4 y mi peque lleva una 5… por lo que se nos complicaba un poco probar el producto.




Con mis dos hijas hemos usado pañales Dodot: Con la mayor de forma exclusiva y con la pequeña, alternando con otros más económicos para el día. Los que usamos para la noche son los Dodot Activity, talla 5, por lo que no nos hemos atrevido a probar por la noche los que nos mandaron por si se salían. Durante el día si los hemos probado y el resultado ha sido bueno, pero no hemos hecho muchas pruebas pues los pañales de la talla 4 le aprietan en los muslos a la niña (está algo rolliza por esa zona, jajaja), y no era ese el plan.

Así que, para poder completar un poco esta prueba de producto, al padre de las criaturas se le ocurrió que experimentásemos un poco con los pañales. Lo que hicimos fue verter un vaso de agua (la misma cantidad) en cada uno de los tres modelos que teníamos en casa: Dodot Activity, el nuevo Dodot y el pañal más económico. En las imágenes podéis ver el proceso:



El resultado del experimento fue que el nuevo Dodot repartió mejor que el resto el agua en el pañal, con lo cual, este se hinchaba menos, como se aprecia en la imagen, y por lo tanto, se entiende que, mantiene el culito del bebé seco durante más tiempo. Esto es debido a una absorción mejor y más uniforme.


Y hasta aquí nuestra opinión sobre el nuevo pañal para #papásdodot. Y a  vosotros, ¿qué pañales os convencen más? ¿Cuales son, para vosotros los más absorbentes?

martes, 7 de marzo de 2017

¿La maternidad merece la pena?



Un día cualquiera a las 7:40 de la mañana, durante la sesión de peluquería diaria (en la que sudo lo que no está escrito, todo sea dicho) mi hija de 6 años me dice:

-Mamá, cuando sea tía voy a hacer unas trenzas tan chulas como las tuyas…

-Ah! Muy bien, hija- Contesto cual autómata…

¡¡¡Un momento!!!

-¿Tiaaa? Y cuando, seas madre también ¿no?

-No mamá, no quiero que un bebé me destroce la barriga…Yo voy a ser tía.

Está claro que es lo que está de moda, no sufrir, no pasarlo mal…Que todo es de color de rosa. Por supuesto que le expliqué a mi hija que no siempre duele, pero aunque duela es maravilloso y compensa ser madre. ¿Pero, qué mensaje les da la sociedad a nuestros hijos? La vida no es solo disfrute…Si, que queremos que nuestros hijos sean felices, pero también que sepan manejar el fracaso, el dolor, y que lo acepten, que sepan llevarlo y ver más allá…Cómo padres no queremos verles sufrir, pero también es inevitable y enriquecedor…Al final los queremos hacer tan felices que estamos al borde de hacerlos desgraciados…Pero de eso ya hablaremos otro día

Imagen
Últimamente he leído y oído que un personaje público ha escrito un libro sobre su maternidad que al parecer no está llendo como esperaba; No voy a criticarla, no: tranquilidad; Entre otras cosas, porque no lo he leído, pero a raíz de esto se ha comentado por ahí eso de que se pinta la maternidad como idílica cuando no lo es, que se pierde calidad de vida o que la gente se decide a ser madre engañada y por presión social de que ya toca...Todo depende de la escala de valores de cada cual y seguramnete, si mirásemos un poco más a nuestro alrededor no nos llevaríamos tantas sorpresas:

1. Cuando éramos pequeños, alguien hacía las cosas en casa y nos enseñaba a ser mejores personas ¿Quién no recuerda el día a día de su madre hace unos 20 o 25 años? Recogiendo la casa, haciendo comidas y cenas, planchando, quitando pañales, gestionando baños, pasando noches en vela junto a nuestra cama cuando estábamos enfermos, ayudándonos con las divisiones, ideando manualidades en un día de lluvia…Y así un millón de cosas. No recuerdo yo a mi madre saliendo o viajando sin parar durante mi infancia…Pues ahí ya tenemos una pista ¿no?

2. No sé quién te puede engañar con respecto a la maternidad, es verdad que hay gente que le va genial el embarazo, el parto, la crianza o que no cuenta lo malo… Yo creo que no lo cuentan o simplemente lo ven obvio. Cierto es tan bien que nos hipnotizan los anuncios de mamá perfecta y guapísima, recién parida, con bebé precioso, recién nacido, que no llora cuando le pones la crema (por ejemplo) después del baño: aquí si hay engaño, pero ¿esto se lo cree alguien?

3. Los hijos te hacen perder calidad de vida…Hombre de vida no, de vida social, tal y como la conocías hasta ahora, rotundamente sí, sobre todo al principio: La gente con hijos no sale igual que la gente sin hijos, y hasta el más juerguista con la hija más bendita del universo ha dejado de salir jueves, viernes y sábado…Cada uno a su nivel: de fiesta, de viaje…Cambia la cosa, bastante o mucho, depende de los churumbeles totalmente, pero sólo es una época  y si tienes buenos amigos lo entenderán; y si no, es que no eran buenos amigos. Cambias copas por biberones, bares por parques de bolas, pero no lo veo yo tan grave.

4. Hay gente que espera y se cree que los hijos no le cambiaran la vida y lo suelta a los cuatro vientos…Esos sí que van engañados, pero por ellos mismos. A ver, es obvio…Vas a pasar a tener una persona dependiente de ti 100% ¿cómo no te va a cambiar la vida? Y por si fuera poco, te va a hacer sufrir porque lo querrás tanto que siempre estarás preocupado por él, incluso cuando tenga 30 años y se haya independizado, y si no lo crees pregunta a tu madre. Yo cuando alguien suelta el tópico “A mi ser padre no me va a cambiar” es que me da la risa floja.

5. El primer hijo es una revolución psicológica y física para la mujer (hablo desde mi experiencia, por eso solo nombro a la mujer) Pasas de verte como recién casada (aunque sea durante 3 años) y mona con todo a verte amorfa (nada te queda bien), pálida, ojerosa y encima sueltas fluidos por todas partes, esto es así. Estás dolorida (hablo después de dos partos naturales 100%, no quiero imaginar el postparto con cesárea…), muerta de sueño y hueles a leche materna todo el día, complejo de vaca y/o de extra de Walking Dead

¡Claro que es duro!  Y aun así, es increíble y maravilloso, sí. Entonces ¿La maternidad merece la pena? Si...

Porque, a pesar de lo duro que sea, sientes y sabes que has hecho lo mejor de tu vida, solo con verlos. Y son tuyos… por muy desastre que te creas, eres padre.

Porque, todos los días te preguntas como nadie te había contado que se podía sentir tanto amor y tanto miedo (no lo voy a negar) a la vez.

Porque ellos te cambian, sí: te hacen ser mejor persona, pasas a preocuparte de cosas realmente importantes y no haces caso de tonterías, comienzas a priorizar ¡Y mucho! Porque aprendes a organizarte, a asesorar,  a cocinar, a enseñar,  a educar (o lo intentas), a consolar, a reír y a llorar con ellos.

Porque vuelves a ser niño, rememoras tu infancia y vives de nuevo  las cosas a través de sus ojos.

Porque a pesar del cansancio, las dificultades, las malas noches, las preocupaciones, ellos son tu motor y pasan a ser tu motivación.

Porque ellos te miran como nadie lo ha hecho antes.

Porque a pesar de todo la gente repite.

Porque nuestros padres nos tuvieron a nosotros y les mereció la pena, Será por algo ¿no?

Se me ocurren miles de porqués pero sólo te diré que aproveches cada minuto de tu hijo porque ya no va a volver, así que debes vivirlo intensamente pues los días pasan lentos pero los años rápido y si estamos constantemente esperando que pasen a épocas menos “complicadas” nos perderemos lo que está pasando ahora mismo, justo delante de nuestros ojos; porque los hijos son un regalo y son un regalo temporal ya que en unos años, ellos emprenderán su propia aventura…Y nuestra misión es educarlos y criarlos para ello: para que sean unas personas integras y vivan su vida en base a unos buenos principios.

Y a tí, ¿la maternidad/patrernidad te merece la pena?